Jugar por Jugar

Erica
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Sobre Mí: Soy mamá de tres hermosos soles, dos niñas y un varón. Ellos forman parte de mi sueño hecho realidad. Me hacen emocionar desde lo más profundo con una sola mirada, un dibujo, un beso lanzado al aire para ser atrapado, con su suave respirar en el silencio de la noche… Sé que el trabajo de una madre es incondicional e incansable, y que nunca se termina. Sé que me falta muchísimo por recorrer y descubrir. Y mi anhelo será siempre verlos crecer Felices


Los bebés y niños aprenden día a día a través del estímulo y el juego. No hay dudas de eso.
La estimulación temprana es muy importante para ayudarlos en su desarrollo cognitivo, motriz, social, y emocional. Los padres participamos activamente enviando estimulos continuamente a nuestros hijos, sabiendo de antemano que ese juego, esa propuesta o ese juguete le va a permitir “aprender a…”. Pero nunca hay que olvidar que cada niño es diferente, y el ritmo de aprendizaje no es para todos igual. Por ello debemos respetar su individualidad, su interés, su predisposición y su capacidad. No debemos forzarlo nunca y mucho menos hacer comparaciones con otros niños.

Lejos de todo aquello que podamos hacer día a día para ayudar a su desarrollo, no hay que olvidarse de un ingrediente muy importante de la niñez en lo que respecta a la relación con sus padres: Jugar con ellos, solo por jugar..

Desde que mis hijos eran bebés siempre traté de tomarme un tiempo diario para jugar con ellos.
Soy conciente de este mundo que vive apurado, de compromiso en compromiso, con tantas responsabilidades y cosas por resolver a diario, y de las madres y padres que trabajan fuera muchas horas (yo también he trabajado hasta no hace mucho y sé que el tiempo parece no rendir). Pero es necesario poner un freno. Postergar todas esas tareas que cuando estamos en casa pueden esperar.

Mis hijos son felices cada vez que su mamá es capaz de dejar sus quehaceres un rato, y sentarse a jugar “a algo” con ellos. Cantar, bailar, dibujar y pintar juntos, inventar historias, jugar con sus juguetes, improvisar una función de títeres, cocinar, mirar una peli. Todo vale. Y yo, yo me siento como una niña, y sé que les encanta que ría junto con ellos.

Cuando nuestros hijos son bebés pequeños muchas veces lloran, y en apariencia no necesitan nada. Pero sí, sí necesitan. Piden el contacto, la mirada, que les hablemos, que juguemos, que los hagamos reir, que estemos con ellos simplemente compartiendo ese momento.
Cuando son mas grandes, como los míos que tienen 9, 7 y 3 años, ya no lloran para tener nuestra atención, pero siguen necesitando de nosotros, que estemos cerca, que nos interesemos en sus juegos, en sus actividades, darles un beso porque sí, compartir una canción, hacerles cosquillas, sentarnos en el piso a jugar, y ESTAR.

El juego, la creatividad y la curiosidad desarrolla habilidades en nuestros hijos, los ayuda a crecer, pensar, resolver situaciones, relacionarse, expresarse, y conocer y entender lo que los rodea.
Permitirnos un tiempo para jugar con ellos afianza la confianza que tienen en nosotros, nos acerca, les demuestra que son importantes, nos ayuda a detectar sus necesidades y conocer sus intereses.

La infancia es una etapa muy corta en la vida de las personas. Y el tiempo pasa rápido. Hoy es nuestra oportunidad de disfrutar con ellos de su niñez, de sus ocurrencias, de su inocencia, y acompañarlos continuamente en esa gran aventura que es CRECER.

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Abuelas, madres por segunda vez

Erika G
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Sobre Mí: Soy Akire, Ingeniera, era consultora de tiempo completo pero eso cambió al nacimiento de mis dos hijos, (al menos por ahora), ellos se han convertido en mi principal y más importante proyecto de vida, siempre he dicho que todo a su tiempo y este es de los momentos más bellos de la vida de una mujer, es “el tiempo de ser madre”.
Mi Objetivo: Que sean niños sanos, felices y con valores.
Apoyo la idea de que la mujer siga superándose.



Muchas abuelas de hoy se criaron en familias numerosas, fueron madres a corta edad y no laboraban, sus madres eran abuelas y aún criaban niños pequeños, tuvieron que aprender y dedicarse totalmente a sus nuevas responsabilidades y etapa de la vida con unos cuantos consejos, eran pues madres de tiempo completo.

Hoy en día las mujeres han entrado de lleno en la vida laboral, participan más activamente en la economía familiar y se planifican más los hijos. Al llegar el embarazo surgen preguntas difíciles cómo , ¿Me saldré de trabajar? si lo hago, ¿Quien cuidará a mi bebe?, ¿Nos alcanzará con lo que ganamos?, Se hace un análisis y se ponen todos los pros y contras en la balanza, algunas tienen la suerte de contar con buenas entradas económicas del padre y pueden quedarse en casa a cuidar a los niños quizás por un tiempo, pero muchas otras ya sea por la necesidad, el gusto por sentirse libres ó el éxito en su trabajo deciden el seguir trabajando. Tras estas preguntas y mientras llega el bebé empieza la odisea de buscar guarderías  pero nunca hay “la mejor” y nunca la habrá porque en el fondo la gran mayoría desearíamos quedarnos con el bebé por siempre, verlo crecer, reír, jugar y hacerse una persona de bien. Así pues, nos queda una de las mejores opciones: !la ayuda de la abuela! Primero recurrimos a la abuela materna –claro!- pero si no, la paterna, ¿Quién mejor que mamá?, Ella me crió –o crió a mi pareja a la que amo- (claro ahora tiene mamitis jeje), por algo estamos aquí, por algo somos quienes somos, ¿Quien mejor que ella para quererlo y cuidarlo, para ver en mi lugar sus avances y contarmelo al regresar a casa?. Pareciera la mejor decisión del mundo, pero…. y la abuela, ¿qué piensa?.

Depende de cada situación y familia la decisión que tomen la madre y la abuela, hay algunos tipos que  he clasificado basándome también en experiencias de amigas o familiares, estos los casos más comunes  de “Tipos de abuelas” :

Abuelas “abuelas”, ¡Es el caso de mi madre!, me dijo, te quiero, quiero a mis nietos, pero yo ya fui madre, ya me tocó, ahora te toca a ti, o sea, arréglatelas como puedas y ¡lo cumplió!. Ama con todo a sus nietos y cuando vamos de visita se esmera en atenderlos, los consiente -como toda abuela-, juega con ellos, les prepara su comida favorita, los arrulla, pero ya caída la noche nos despedimos y cada quién para su casa. Al nacer cada uno de mis hijos se vino a la casa con nosotros y canceló sus actividades para “enseñarme los primeros pasos de ser madre”, me dio algunos consejos, después de unas semanas me dio la bendición y continuó con su vida, sentí una gran tristeza pero en el fondo se lo agradecí y sentí alegría de que tuviera sus actividades que disfruta mucho  y a la vez miedo, nervios y gusto de que las cosas ya las haría yo sola.

Abuelas madres “que le sacan juventud a los años”: Otro caso en el que las abuelas con el alma joven de madres con la bandera de nunca abandonar a quien más quieren y ahora con más razón pues sus hijas llevan a sus nietos en la pancita, estas abuelas toman la decisión y nos lo proponen -claro, después de ver nuestra situación y cara de espanto-: “Yo te lo cuido”, sacan juventud a los años y empiezan la labor maratónica por n-esima vez de ser madres y toman todo lo serio que se debe de un papel tan hermoso y lo disfrutan al máximo, pero hay varias cosas de las que no se acuerdan y tienen que volver a aprenderlas, pero eso sí, lo aprenden ya sin miedos de “¿lo estaré haciendo bien?” las propuestas de salir les encantan, ya sea al parque, al cine, son extrovertidas y presumen a sus nietos por donde pasan.

Abuelas madres “resignadas”: Con todo y su pesar lo proponen y aceptan y no es pesar de estar con su nieto, es pesar de pensar que su labor de cuidar niños y criarlos había terminado y que empieza otra vez la labor maratónica de ser madres, saben que no basta el alma joven, se necesita toda la energía para lograrlo y esa la fueron dejando atrás con los años, ya no se es la misma, ya no se puede cargar al nené tanto como quisieras, no puedes incluso regañarle con la misma fuerza, prefieren que el bebé se entretenga solo mientras tejen, bordan o ven televisión, una por que no tienen ganas y otra porque algo pasa dentro de su ser que ya no corrigen con la misma energía con la que lo hicieron con sus hijos, ese algo es que “eres abuela” y bien dicen que las abuelas están para consentir mas no para educar, eso le toca a los padres.

Abuelas madres “solitarias”: Hay abuelas que no tienen ya a su pareja o siempre han sido solitarias, su vida se ha centrado siempre en sus hijos incluso algunas dejaron de lado su vida personal. Cuando los hijos se van, se sienten solas y saben que su vida tiene que seguir con ellos y sus nietos, no pueden quedarse fuera del núcleo familiar. No tienen muchos amigos o conocidos, viven contigo y al hacerlo sienten la responsabilidad de hacerse cargo de tus hijos mientras tu trabajas, si no ayudan sienten que no están siendo útiles y pueden llegar a deprimirse, ayudarte les inyecta vida.

Abuelas madres “jubiladas” : Abuelas que trabajaron y se jubilaron hace unos años y al estar acostumbradas a horarios y responsabilidades especificas aceptan cuidarte a tus hijos y así sentirse útiles, son entusiastas, aunque están cansadas porque implica mucho trabajo físico se las arreglan para darse tiempo para hacer otras actividades, tienen mucha vitalidad.

Abuelas madres “autoritarias”: Son muy autoritarias en su forma de educar a los niños y lo hacen a su manera, no aceptan “consejos” para hacerlo ¡ni de nosotras! A estas madres abuelas hay que tenerles cuidado pues aunque lo están haciendo pensando en que hacen un bien al final puede ser contraproducente sobre todo para el niño que no sabe quien es la autoridad tu o tu madre, la forma de educar que ellas les dieron o ejercieron -aunque en algunas cosas había ventajas- son de otros tiempos y hay que estar al día, hay que hablar mucho con estas abuelas, es difícil, una amiga mía termino por meter a su bebé en guardería con tal de no tener discusiones fuertes con su madre y evitarse problemas.

Abuelas madres “las suegras”: Caen en cualquier categoría de las arriba mencionadas con la diferencia de que tienes que lidiar con ellas, al no ser tu madre puede haber algunos conflictos por costumbres diferentes, pero si crió a la persona que amas y la hizo una persona de bien, de entrada puedes confiar en ella, con estas abuelas hay que tener mucha comunicación sobre todo con el padre para evitar problemas y eso sí hay que hacerles ver que tu eres la madre al mismo tiempo que agradeces su ayuda. A pesar de esto, compañeras que están en esta situación no dejan de decirme ¡lo difícil que es!, pero reconocen su gran ayuda.

Problemas a evitar con cualquier tipo de abuela:

Independientemente del tipo de abuela que se tenga sabemos que su ayuda es de vital importancia y como tal algo que se debe de dejar en claro desde un inicio entre madre e hija o madre y nuera son las reglas del juego y más cuándo la abuela se va a hacer cargo del bebé a diario y por muchas horas (poner horarios, permitir golosinas, dejarlos ver televisión, apoyar con la disciplina).
Si algún día escuchas a tu hijo decir mamá a la abuela, no te preocupes tanto, los reflejos primarios de amor del bebé son hacia las personas que ven mas tiempo y es temporal, te recomiendo que ya al regresar a casa con el pequeño hagan actividades juntos, jueguen, le das un baño, le haces masaje, le das de cenar, le cantas y a la hora de dormir le cuentas cuentos y lo arropas,  el vinculo con la madre con frecuencia es mas grande y el bebe lo sabrá tarde o temprano.
Ahora, si un día escuchas otras frases como: “Mi hijo no me hace caso, dice que su abuela si es buena y le deja hacer lo que quiera” o  “Mi hijo me hace rabietas por todo y no puedo controlarlo” sí tienes que ver cual es el problema y hablarlo,  las madres somos nosotras y como tal hay que aplicar disciplina en la casa, es nuestra obligación poner límites, no vale eso de decir: “mi madre no lo regaña o corrige y ya en casa si lo hago yo mi hijo va a tacharme como la mala” hay que pedirle que lo haga en la medida de lo posible (aunque hay que recordar que no dejará de consentir a sus nietos) que no te quite autoridad, que te de tu lugar y que trate de corregir al nieto de faltas fuertes. No hay que obligarlas a educar a sus nietos, ese papel es de los padres, solo hay que expresarle a la abuela lo que en realidad queremos y que nos apoye.
Las abuelas ya cumplieron con su papel de madres, ya sufrieron y disfrutaron a sus hijos, es mucha carga para ellas el tener que repetir ese papel tan único y complicado, hay apreciarlas y agradecerles toda la ayuda que nos brindan.
No hay que olvidar que si le estamos confiando lo que más amamos a alguien a quien amamos también debe de existir una buena comunicación.

Sugerencias
Quiero hacer unas sugerencias para hacer más llevaderas las cosas con las abuelas con base a las experiencias personales y de amigas:

  • Respetemos sus actividades de fines de semana, horarios y actividades
  • En vacaciones, dejar a la abuela que haga lo que quiera, que planee sus días de descanso, si se quiere ir a algún lugar apoyarla (también económicamente) si pensamos hacer un viaje, ¡invitarla!, eso si asegurándole que quien va a cuidar a los hijos es papá y mamá y que ella se divierta lo más que pueda.
  • No descuidar su salud, Aunque quisiéramos no siempre se está sano y más con unos años más, no hay que descuidar su salud, Hay que estar al pendiente de ellas, si toman medicamento procurar que siempre lo tengan a la mano y que lo tomen en los horarios establecidos e incluso acompañarlas al médico si es necesario,  muchas no comentan su estado de salud porque saben se tendría que pedir permiso en el trabajo para faltar o llegar tarde por acompañarla y no quieren causar problemas, hay que tener un ojo para ellas también, no le conviene a nadie tener una abuela mamá enferma , no hay que esperar a verla mal,  hay que preguntarle con frecuencia cómo se encuentra y apoyarla en su mejoría.
  • Invitarle unas vacaciones, apartar algo de dinero para ese viaje puede ser de esos en donde va gente de la misma edad y que no es necesario que se conozcan, seguro sale de su viaje con muchos nuevos amigos
  • Dile que la quieres y que sienta lo importante que es
  • Pide un día en el trabajo y sal con ella a comer, al parque, vayan juntas con el bebé, tomen un café, platiquen mucho.

Ahora solo tengo una duda en la mente, ¿Cómo seré yo como abuela en un futuro?
Ojalá alguna madre abuela pase por aquí y nos cuente de su experiencia

Estímulo del Habla

Erica
(Otras entradas)
Sobre Mí: Soy mamá de tres hermosos soles, dos niñas y un varón. Ellos forman parte de mi sueño hecho realidad. Ellos me hacen emocionar desde lo más profundo con una sola mirada, un dibujo, un beso lanzado al aire para ser atrapado, con su suave respirar en el silencio de la noche… Sé que el trabajo de una madre es incondicional e incansable, y que nunca se termina. Sé que me falta muchísimo por recorrer y descubrir. Y mi anhelo será siempre verlos crecer Felices

La primera vez que compré un librito para mi hija mayor ella tenía 7 meses. “Lo compro para mas adelante, tal vez después del año” pensé para mí. Era un hermoso libro de tapa dura, con dibujos grandes y colores brillantes, y en cada página tenía recubierto por distintas texturas diferentes partes del cuerpo de un tierno conejito. No me pude contener y al llegar a casa se lo mostré a mi niña mientras estaba sentada en mis piernas. Me quedé realmente sorprendida al ver el interés que puso en el libro, y como rápidamente descubrió que si tocaba en un lugar u otro las texturas se sentían diferentes. Le encantó! Y yo entendí la importancia que tenía este primer paso para su futuro desarrollo del habla y, años después, de la lecto-escritura.
Ese fué el primero de una hermosa colección de libros infantiles que fuimos adquiriendo a lo largo de 9 años
Siempre con mis hijos tomé el aprendizaje de palabras como un proceso natural, que por supuesto necesita estímulo y depende mucho de los adultos que estén en su entorno. Pero todos los niños tienen su propio ritmo, y debemos entenderlo y respetarlo. No todos son iguales ni desarrollan sus habilidades exactamente a la misma edad.

Antes de nacer los bebés pueden escuchar claramente a su madre y los sonidos exteriores. Esto ocurre desde el quinto mes de gestación. Hablarle, cantarle, acariciar la panza, poner música…, todo crea una conexión diferente a la física entre mamá y bebé que es muy gratificante, y además muy recomendada.

Cómo estimulamos el habla en nuestro bebé? Desde que nace. Desde sus primeros balbuceos nosotros los mayores tratamos de darle sentido a esos soniditos que hace al mirarnos, al llamarnos, al reir, al protestar. Incluso al amamantarlos la mamá naturalmente mima, habla y sonríe al bebé, y ella recibe la maravillosa respuesta de ese ser tan pequeño. Allí hay comunicación.

Pero otra etapa importante en el aprendizaje del habla, es que nuestros niños puedan comprender lo que se les dice. Por ejemplo si le pedimos la pelota que sepa lo que es, si le pedimos un beso que sepa que acción debe hacer. Y todo esto que a nosotros nos parece un proceso lento, para ellos se da en muy poco tiempo.

Debemos ofrecerle libritos con muchos personajes, objetos, colores, animales, y nombrarle uno por uno para que intente repetirlo. Claro que al principio no lo hace, pero lo va intentando y con el tiempo lo logra.
Es importante hablarle siempre de frente para que pueda ver el movimiento de nuestros labios y así intentar imitarlo junto a los sonidos que se emiten.

Las canciones infantiles son un gran estímulo. Siempre recuerdo que a mi primera niña le cantaba una canción desde que nació, cada vez que le cambiaba el pañal para que se quedara quietita. Y un buen día me llevé la sorpresa de que la cantaba conmigo, a su manera, y luego de a poco esas palabritas le fueron saliendo mejor y mas claras.
Allí entendí que los bebés aprenden todos los días, y cuando se sienten preparados lo hacen! En todo son así. Y lo mismo hice con mis otros hijos. Es hermoso hoy que ya son mas grandes escucharlos leer el mismo cuento que les leíamos de bebés, y en el caso de la mas chiquita que aun no sabe leer, fué un proceso maravilloso el escucharla de a poco cantar todas las canciones de un disco que le regalaron cuando tenía solamente 14 meses.

Por último siempre debemos hablar con nuestro bebé, aunque nos parezca que no nos entiende. Contarle lo ocurrido en el día, a dónde irá de visita, nombrar las personas que integran la familia y amistades, mostrarle y contarle todo lo que hay a su alrededor en un paseo al aire libre.. Todo se grabará en su cabecita, y simplemente cuando se sienta preparado nos sorprenderá con su explosión del habla, con expresiones y palabras que no esperábamos que maneje, y allí comprendemos TODO lo que aprendió y guardó en tan poco tiempo. En ese momento, hay que tomar papel y lápiz!… y ponerse a anotar todas esas palabritas, ocurrencias y razonamientos inocentes que tanto nos harán reir y sonreir por años, y que van a formar parte del bello recuerdo del inicio de una etapa.

Tenemos nuevas autoras!


A causa de todos los sucesos no voy a poder escribir blogs por un largo tiempo, las dejo con dos autoras Carmen, Erica G y Erica.

Carmen es mamá de una nena de 3 añitos que cría con apego, ella ya se animó a escribir un blog “Mi lactancia de tres años” donde relata su bella experiencia en la lactancia y es dueña de un blog recién nacido Necesito mi mamá

Erica G. es mamá de dos niños y profesional, apoya la lactancia materna, apuesta a una crianza con amor y respeto hacia el niño.

Erica es mamá de tres niños, dos niñas y un niño, ella se siente muy conectada con su instinto maternal desde temprana edad y la felicidad de sus hijos es su meta mas preciada.

Las dejo con estas tres fantásticas autoras, para mi es un honor tenerlas acá escribiendo para ustedes y haciéndose un espacio en sus ocupadas agendas para escribir.

Les cuento el por que de mi ausencia: El 26 del corriente mes nos casamos y nos vamos de luna de miel con Dido incluida. Nos vemos a la vuelta!

Mi lactancia de tres años

Carmen
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Sobre Mí: Soy madre y adoro ver crecer a mi bebé, ella me ha hecho comprender muchas cosas de la naturaleza humana, me ha conectado aun más conmigo misma. En su serena y sonriente carita he hallado lo mejor que la vida ofrece al ser humano y me encanta compartir esa alegría con el mundo.


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