Madres que dan a otras madres: Un regalo para toda la vida

Volviendo al blog después de mas de un mes de vacaciones vengo con una propuesta de Vivian del blog Nace una mamá, “madres que dan a otras madres”, este día voy a hablar de mi querida amiga Airena, una mujer luchadora como tantas y mi hermanita del alma.

Airena estaba embarazada y fue bastante complicado, no solo por la situación que tenía con el padre del bebé sino por varios problemas orgánicos lo que tristemente terminó en un aborto espontáneo (no provocado), no me olvido mas el día en que me llamó desconsolada contandome la noticia y yo no sabía que hacer para ayudarla, no se me ocurrió otra cosa que pedirle que viniera a vivir a casa  para dejar la ciudad y tomar “Buenos Aires”, además teniéndola a ella en casa no iba a llevar a Dido a la guardería y podía trabajar tranquila estando segura de que mi hija quedaba en buenas manos.

Mi bella amiga vino al rescate pero esos primeros días lo había pasado muy mal no solo por el dolor del alma, sino también porque tenía gran cantidad de leche que su cuerpo había creado para alimentar a un ser que ya no estaba con nosotros, por es mismo la comprendí cuando me pidió si podía ayudarme con la leche materna de Dido y yo encantada recibí su ayuda a pesar de los numerosos prejuicios que distintas personas crearon sobre el tema (cuando estuvo hospitalizada se hizo exámenes que le ayudaron a  comprobar que no tenía ninguna enfermedad grave). Pero a pesar de toda la ayuda que ella me ofreció durante ese período y la cual agradezco muchísimo, esa historia no es la que me interesa contar hoy pero está relacionada.  En el mismo edificio donde vivía yo, una vecina amiga tenía un bebito de 1 mes que no había podido amamantar porque sus glándulas mamarias habían sido extirpadas a causa del cancer de mama que había sufrido unos años antes, pocos días después de que mi amiga se mudara con nosotros le comenté a mi vecina Cecilia la ayuda que me daba Airena y sus deseos de donar su leche a un banco, de ahí Ceci tímidamente le pidió el favor a mi amiguita bella, desde ese entonces Aire se convirtió en nodriza de Lautaro, fueron cuatro meses que a ella le ayudaron a superar el dolor, ayudando a otra mami, y a finales de diciembre del año pasado cuando ella volvió a su ciudad lloramos su ausencia, pero estoy segura que Cecilia y Lautaro van a agradecer toda la vida el regalo de Airena. Si bien acá en Argentina se celebra el día de la madre en octubre no podía dejar pasar esta oportunidad para destacar a estas dos mujeres luchadoras que se unieron y fueron solidarias una con otra, que se ayudaron entre ellas para superar enfermedades y pérdidas, y a mi amiga que me ayudó toda la vida, desde que íbamos a jardín de 5, ella es mamá de un angelito que no pudo nacer.

madresqdan-350

A un año de mi lactancia adoptiva

Ya han pasado un año y siete días desde ese domingo 18 de abril en que comenzé con mis intentos para dar de mamar, en el tercer día de intentarlo Dido logró prenderse de a poco al pecho, yo me sentía muy cansada, frustrada y sensible tal vez por las pastillas que me habían recetado para alterar mis hormonas. En esos días mis ánimos se encontraban mal y pensé que no podía lograr amamantar nunca, esta fue la carta bella que le escribí a Dido ese día, dandome fuerzas para seguir intentándolo y también tal vez como una especie de desahogo:

“Estamos muy cansadas gordita, anoche no pudimos dormir bien porque te despertabas y papá decía que era porque querías teta pero yo sabía bien que era porque tenías hambre y no quiero verte así. Me siento muy responsable y no se si la decision que tomé es la mejor para vos, tal vez estás bien con la leche que te compramos y despues de los 6 meses podemos comprar leche en polvo. No quiero que esto se convierta en un capricho tonto si vos no lo disfrutás yo tampoco lo hago, mi paciencia y mis ganas de darte teta se están llendo y no se que es lo que anima a seguir, tu mamá tal vez, es lo que ella quería para vos: darte la teta hasta los 6 meses y yo no se si puedo, quiero hacerlo por tu bien pero no se si mi cuerpo y mi mente están preparados para esto.

No puedo seguir viendote así, llorando con hambre y siempre termino dandote de comer en cuchara pero vos querés seguir tomando en mamadera y ni hablar de lo mucho que extrañás el chupete, mi olor y mi calor al acercarte a la teta te molestan a tal grado de intentar separarte de mi con tus manitos, aquellas que apenas sabés manejar.  Ya no se que es lo mejor, a veces siento que esto solo es duradero, pero cada segundo escuchandote llorar me hace mal y no se si puedo seguir así. Papá esta feliz por que lo estoy intentando,  pero a veces siento que ya no puedo más, mi desgaste físico no tiene mucho que ver, mi desgaste emocional de verte así es lo que me está matando. Quiero darte mi leche, pero quiero que vos la quieras. Te amo cosa mía y no va a pasar mucho tiempo, no quiero verte mal y no voy a aflojar con mi rutina para darte tu leche lo antes posible, quiero que sepas que a pesar de que mis deseos de amamantarte son la causa de tu llanto yo te sigo amando y espero que esto pase pronto.”

Después de todo este tiempo me dí cuenta de que todo eso valió la pena, después de todo el esfuerzo que hice para poder dar de mamar, la lactancia se convirtió en algo muy valioso para ambas por eso mismo he llegado al camino de la crianza con apego y de la lactancia prolongada, porque comenzamos a informarnos sobre la lactancia y gracias al colecho he logrado producir la cantidad de leche que Dido necesita y he logrado descansar bien sin tener que recurrir a la leche de fórmula. Ya no recuerdo que sentí en ese momento de tanto dolor, solo me siento feliz por haberlo logrado y por este primer año de lactancia que compartimos con Dido, puedo afirmar que todo valió la pena.

La leche milagrosa: La leyenda de la Difunta Correa

Esta historia tiene lugar en San Juan, provincia Argentina, donde vivía una joven llamada Deolinda, cuenta la leyenda (transmitida verbalmente a través de décadas) que esta mujer cruzó el desierto con su hijo en brazos en busca de su marido que estaba reclutado en el ejército, exhausta decide parar para amamantar a su bebé y termina falleciendo de cansancio y sed. Días después unos arrieros que pasaron por el lugar encontraron a Deolinda con su bebé, se llevaron una gran sorpresa al comprobar que el bebé estaba vivo y aún seguía mamando leche del pecho de su mamá. De ahí se considera la “difunta Correa” como milagrosa por poder producir leche incluso después de haber fallecido para alimentar a su bebé, a partir de eso se crearon muchos santuarios para la difunta Correa donde dejan botellas de agua y otras ofrendas. Hay otra historia que dice que unos años después, unos arrieros se perdieron en el desierto y encontraron el santuario de la difunta correa,  según se dice ellos recibieron su ayuda para regresar. De ahí en adelante las personas visitan sus santuarios a lo largo del país para dejar ofrendas y pedir un milagro.

La historia en video:

Creyentes o no, creo que es una bella leyenda sobre la leche materna, el amor maternal y la lucha de una mujer por recuperar a su amado.

Consejos para lograr una exitosa lactancia materna

Erica
(Otras entradas)
Sobre Mí: Soy mamá de tres hermosos soles, dos niñas y un varón. Ellos forman parte de mi sueño hecho realidad. Ellos me hacen emocionar desde lo más profundo con una sola mirada, un dibujo, un beso lanzado al aire para ser atrapado, con su suave respirar en el silencio de la noche… Sé que el trabajo de una madre es incondicional e incansable, y que nunca se termina. Sé que me falta muchísimo por recorrer y descubrir. Y mi anhelo será siempre verlos crecer Felices

TIPS PARA LOGRAR UNA EXITOSA LACTANCIA MATERNA

Si bien amamantar  es un acto natural e instintivo, no todas las mujeres logramos que nuestro bebé “se prenda” bien de entrada, y esto muchas veces puede llevar a una frustración por parte de la madre que hace que abandone los intentos por lograr una lactancia natural.

Cuando tuve mi primera hija en el mismo Sanatorio me entregaron una especie de “instructivo” que me ayudó mucho como madre primeriza para lograr una lactancia exitosa. Recuerdo que las primeras 72 horas con mi bebé fueron difíciles para lograr que se alimentara, y me entristecía mucho pensar en no poder darle pecho así que insistí e insistí hasta lograrlo.

Quiero compartir con ustedes algunos de los consejos que allí tengo escritos, porque el acto de Amamantar es un aprendizaje tanto para la mamá como para el bebé.

Lo que sigue forma parte de este cuadernillo, por lo que no es de mi autoría, espero les sea de utilidad:

LA PRIMERA LECHE O CALOSTRO

Los primeros días después del nacimiento, la mujer produce calostro, una leche amarillenta de gran valor nutritivo y antiinfeccioso. Al principio el calostro no es abundante pero es todo lo que el bebé necesita. Alrededor del tercer día, e incluso más adelante, tiene lugar la bajada de la leche. Los pechos están mas tensos y la leche es mas abundante.

POSICIONES PARA AMAMANTAR

La mamá elegirá la que le parezca más adecuada y la que le permita una mayor relajación. Es aconsejable alternar las posiciones ya que esto ayuda a prevenir las grietas del pezón y también a vaciar mejor los conductos y colectores de todo el pecho.

Recostada: de lado con el bebé enfrentado al pcho bien cerca suyo.

Sentada: es mejor que la mamá utilice una silla con apoya brazos y almohadones para estar más cómoda.

Inversa: se logra colocando las piernas del bebé hacia la espalda de la mamá. Esta posición es recomendable cuando el niño tiene dificultades para mamar de un lado y no del otro.

DETALLES A TENER EN CUENTA

Para el buen desarrollo de la lactancia:

– El bebé debe tener su panza apoyada contra el cuerpo de su mamá. Es muy importante que esté cómodo y bien sujeto.

– Sostener al bebé con un brazo y con la mano libre el pecho, con el pulgar por encima de la aréola y los otros dedos por debajo.

– La boca del niño debe estar bien abierta, sus labios evertidos, abarcando la mayor parte de la aréola. Esto permite una succión eficaz, mayor remoción de leche y evita que se lastime el pezón.

PEZONES DOLORIDOS

Debido a que los conductos que atraviesan el pezón están secos y a que el niño provoca vacío en las primeras succiones, éstas suelen ser dolorosas. Las molestias y el dolor pueden prevenirse extrayendo unas gotas de leche antes de amamantar. Además puede ser de utilidad:

– Alimentar al bebé con más frecuencia, para que comience a mamar antes de sentir mucha hambre;

– Verificar la posición del bebé respecto del cuerpo de la madre. Los vientres deben estar bien juntos y la boca enfrentada al pecho;

– Es conveniente esparcir sobre el pezón una gota de leche luego de cada toma y dejar que se seque al aire;

– Si es posible exponer los pechos al sol directo dos o tres veces al día durande cinco y diez minutos.

TENSIÓN LÁCTEA

Apartir del tercer día posterior al nacimiento, la mamá puede experimentar una congestión del pecho que dura dos o tres días; puede traerle malestar, dolor y hasta un poco de fiebre. Esto coincide con la bajada de la leche, cuando se pueden sentir los pechos tensos, calientes, doloridos. Una vez pasada la congestión, el pecho volverá a estar blando. Esto no significa que se haya retirado la leche.

Es aconsejable:

-Antes de cada toma: Aplicar calor local colocando toallas húmedas en el pecho, correr el agua de la ducha o usar bolsa de agua caliente; Masajear los pechos en dirección opuesta, si es que están muy duros; Extraer unas gotas de leche con el fin de ablandar la aréola, ya que cuando el pecho está muy tenso, el bbé tiene dificultad para prenderse bien.

– Durante la toma: Masajear circularmente las zonas que se perciban más duras;  Extraer leche en forma manual si el bebé terminó y aún los pechos tienen durezas.

POR ÚLTIMO:

El bebé debe ser alimentado cada vez que tiene hambre, a libre demanda. Al principio los intervalos entre las mamadas pueden ser sumamente irregulares. Se irá adquiriendo un ritmo más regular a medida que vaya creciendo.

En cada mamada se debe alternar el pecho que se le ofrece primero al bebé. Se le debe permitir al bebé succionar tranquilamente sin controlar el tiempo.

La estrecha relación iniciada durante el embarazo entre la madre y el bebé, se continúa durante el amamantamiento. La leche materna, además de brindar protección al recién nacido contra ciertas infecciones, es el alimento ideal pues contiene la cantidad de proteínas, grasas, hidratos de carbono, vitaminas y minerales para crecer adecuadamente.”

Como dije antes, no siempre es fácil el inicio de la lactancia materna y más aún para una madre primeriza.  La perseverancia, la calma, la seguridad y la tranquilidad de la mamá son claves para lograrlo.  Con mi primera hija tuve que superar algunas dificultades para lograr la lactancia, pero no me dejé vencer y lo logré. Con Paciencia y con Amor.

Mi lactancia de tres años

Carmen
(Otras entradas)
Sobre Mí: Soy madre y adoro ver crecer a mi bebé, ella me ha hecho comprender muchas cosas de la naturaleza humana, me ha conectado aun más conmigo misma. En su serena y sonriente carita he hallado lo mejor que la vida ofrece al ser humano y me encanta compartir esa alegría con el mundo.


Sigue leyendo