Durmiendo en camita

Puedo afirmar con total seguridad que mi hija esta creciendo mas rápido de lo que esperaba, parece que fue ayer aquel día en que decidimos en que era mejor traerla a dormir con nosotros a la cama, cuando apenas podía mantener erguida su cabecita y comenzaba a mamar. Ahora es toda una nena preciosa grandota.

Hace un par de semanas comenzamos a cuidar a una gordita de una casa cuna (no diré nombre por cuestiones de privacidad y seguridad), consiste en llevar a un niño a casa por los fines de semana para cuidarlo y brindarle cuidados de familia hasta que este niño sea restituido a su hogar o que quede definitivamente para adopción. La gordita que nos asignaron duerme solita en su cama y es por eso que a Dido le entró como una curiosidad por saber que se siente así que cuando venia la otra gordis comenzaron a dormir juntitas. Y ayer cuando dijimos que era hora de hacer noni ella se fue solita a esa cama de su antes-antigua habitacion, la abrió y llevo un par de peluches (no tengo la menor idea del por que ese apego por los peluches) cuando la vimos supimos que era el momento. Al principio me daba mucha cosita dejarla sola, me quedé con ella hasta que se durmió pero no quería que me sentara en la cama o que me acostara con ella, ya estaba decidida a que tenía que hacerlo sola. Cuando se durmió pensé en sacarle una foto así acurrucadita pero sinceramente estaba con un nudo en la garganta, no pude. Estaba muy feliz pero a la vez con muchisima nostalgia así que preferí guardarme esos momentos en lo mas profundo de mi ser, a mi pequeña bebita.

Anoche no pude dormir bien del todo, me levante varias veces para ir al baño y de paso mirar como estaba, me faltaba algo en la cama y muchas veces me desperté sobresaltada pensando en que se había caido hasta recordar que estaba en la habitacion del fondo del pasillo. Tal vez yo no estaba preparada para este cambio, en un momento pensé en ignorar sus propios deseos y traerla de nuevo a la cama por miedo a que me necesite, pero simplemente decidí relajarme y respetar sus necesidades y deseos. Esta mañana Dido se levanto solita y feliz, cuando llego a nuestra cama se puso a saltar de contenta para despertarnos.  Soy tan feliz, estoy tan orgullosa de como lo logró solita y fue precioso ver ese brillo en sus ojitos cuando me dijo: To tola ma! (yo sola má)
Lilypie Third Birthday tickers

Criar con apego no es sobreproteger

A menudo las madres que crian con respeto son catalogadas como madres sobreprotectoras, aunque es un concepto erróneo mas que todo sabiendo que las bases de este estilo de crianza son el respeto hacia las necesidades del bebé, la libertad de decisión y de pensamiento.

La crianza con respeto consiste en respetar el ritmo de crecimiento de los niños sin imponerles cosas que no desean hacer  y permitiendoles tomar decisiones por si mismos, formando un niño seguro, equilibrado, con respeto hacia la naturaleza y hacia otras personas.

La crianza del mundo globalizado tiene como ideal una madre que toma las decisiones por sus hijos, porque cree que es lo mejor para ellos, decide en que momento su hijo debe terminar una etapa sin tener en cuenta las necesidades de sus hijos por temor a que ellos sean diferentes, o como yo digo “especiales”, algunos padres incluso deciden golpearles por miedo a que sean malcriados y que la sociedad no los acepte.

Con esto no quiero decir que los padres que crían con la educación tradicional son todos iguales y no todos cumplen con todas las características recién mencionadas, pero sinceramente pienso que el tomar decisiones por sus hijos y el querer controlarles la vida si es sobreprotección, y también se considera como una forma de maltrato.

Algunas conductas sobreprotectoras pueden ser:

  • Dejar llorar al bebé para que no sea un malcriado y aprenda a calmarse solo.  Un bebé no puede ser malcriado porque atendamos sus necesidades de afecto, es malcriado porque desatendemos sus necesidades y piden a gritos que sean satisfechas. Un bebé que deja de llorar de cansancio aprende a callarse para el confort de los padres, pero aprende a reprimir, crea una sensación de que están haciendo las cosas mal, genera angustia en el bebé y les enseña a no contar con sus padres cuando esté mal, curiosamente cuando crecen muchos padres se quejan de que la comunicación con sus hijos falla.
  • Dejar llorar al bebé para que no les manipule y que sepa que todo en la vida no es fácil. Me imagino al bebé teniendo una discusión con la mamá sobre la vida, ¿Que puede saber sobre la vida un bebe? probablemente más de lo que su madre que lo deja llorar sabe, cuando el bebe pide abrazos, cariño, atención y no los recibe aprende a fracasar, despues los padres pretenden que sean niños exitosos y felices, las experiencias que los bebés vivan durante los primeros tres años les marcan para toda la vida. Un bebé no es manipulador, sino comunicador si sabe que llorando la madre acude el lo va a hacer también para llamarla, la palabra mamá o papá es la equivalente al llanto de un bebé que no sabe hablar.
  • No dejar a los niños tomar sus propias decisiones. Muchos padres piensan que pierden autoridad cuando sus hijos deciden por si mismos en vez de consultarles que hacer, eso les da miedo a que ellos no tomen algunas decisiones correctas, lo siento pero es parte de la vida, podemos guiarlos pero ellos deben tomar sus propias decisiones.

Por su parte la crianza natural sostiene que debe haber un respeto hacia el niño, un respeto hacia sus intereses, sus gustos, su carácter, sus necesidades y su ritmo de crecimiento. Esto no significa que los padres que críen con respeto no enseñan límites, esto se hace de manera natural, dejandoles aprender por sí mismos cuando lo precisen, dedicándoles tiempo para enseñarles, convirtiéndonos en un buen ejemplo, fomentando el crecimiento mediante el cariño y el apego para ser un ser humano equilibrado.

Algunos padres que crían con apego pueden ser sobreprotectores, pero generalmente son los padres que educan mediante el sistema tradicional los que suelen hacerlo.

Criar con apego es nuestro granito de arena para cambiar el mundo.