Mama y profesional: Mi gran dilema

Me imagino que para todas las mamis nos llega ese momento en el que nos toca decidir, pensar reflexionar y tener en claro que queremos para nuestro futuro, especialmente si son padres jóvenes.

Unos meses atrás mi esposo tuvo que decidir que iba a hacer con su carrera, su sueño de siempre fue convertirse en pediatra pero la inmensa carga horaria y la paternidad le pareció mucho, así que finalmente opto por seguir siendo compositor trabajando en casa para pasar mas tiempo con Dido.

Al parecer ahora es mi turno de decidir, no me había dado cuenta cuantas horas tengo que pasar fuera de casa con todos los ensayos, el trabajo y la facultad, ya no le dedico a mi hija el tiempo que ella necesita. Esta semana he logrado acomodarme mas al trasladar los ensayos a casa, pero la semana que viene vuelve la rutina y las horas en las que no puedo disfrutar de mi chiquita.

Es que 8 o 9 horas fuera de casa a ella le afectan, colechamos, aun toma teta cuando tiene oportunidad y los fines de semana cuando no estoy estudiando me la paso jugando con ella, pero yo no quiero ser una madre ausente.

Cuando me fui de mi ciudad vine con un objetivo, que era el de formarme como mejor profesional y a lo largo de estos dos años mi vida ha cambiado completamente, he pasado de salir del colegio, entrar a la facultad, vivir sola, convertirme en mamá, casarme y mis propuestas profesionales cada vez son mejores, pero demandan mas horas que mi hija necesita.

Y por eso estoy en un dilema, esta mañana me llamaron para darme la propuesta que puede cambiar mi vida totalmente, pero eso incluye ir a Italia a vivir por unos meses. Claro, mi esposo y Dido pueden ir pero los ensayos y mis estudios allá demandaran aun mas carga horaria y menos vida familiar.  Y creo que esto tenía que pasar, me sentí muy conforme y aliviada cuando mis metas profesionales de desarrollaban con calma pero de un momento al otro todo comenzó a crecer de una manera impresionante, mas de lo que yo me esperaba, estuve en el momento y el lugar exacto para que eso sucediera y tuve la suerte de salir yo.  No es que no quiera cumplir algunos de mis sueños, es que simplemente todo sucede muy rápido y se que hay oportunidades que solo se presentan una vez en la vida, así como tener dos años sucede una vez en la vida y tanto para mi hija como para mi es muy importante compartir esos momentos.

La semana pasada tuve un concierto, uno de los mas importantes hasta ahora en mi vida, estaba super cansada pero muy feliz. Cuando terminé salí y afuera encontre a los dos amores de mi vida, al costado de la multitud esperándome mientras habían personas que se me acercaban para felicitarme y no me sentí bien porque a los primeros que hubiera querido abrazar es a ellos, pero a diferencia de eso los sentí como hechos a un lado, cuando ellos son los protagonistas en mi vida.

Por otro lado también esta este proyecto en el que vengo trabajando desde que tengo 4 años, después de una vida entera de ensayos y puedo decir que he tenido mucha suerte en llegar en donde estoy ahora, si me bajo estoy segura que no va a volver a suceder y tengo miedo que en otro momento de mi vida sienta que no hice mucho para lograr mis objetivos profesionales, todo el apoyo de mis padres, de mi familia, de mis amigos, el esfuerzo de tantos años para llegar a donde estoy. No quiero perder eso, pero mi hija es también una gran parte de mi vida y mi felicidad depende en gran parte de ella.

Muchos sentimientos juntos, amo mi carrera y las propuestas me llenan de ilusión, pero mi familia es lo primero si tan solo hubiera alguna manera de combinar las dos cosas, de encontrar el equilibrio perfecto tal vez no me hallaría en este dilema. Por ahora es momento de analizar que es lo mejor para mi familia.

Madres que dan a otras madres: Un regalo para toda la vida

Volviendo al blog después de mas de un mes de vacaciones vengo con una propuesta de Vivian del blog Nace una mamá, “madres que dan a otras madres”, este día voy a hablar de mi querida amiga Airena, una mujer luchadora como tantas y mi hermanita del alma.

Airena estaba embarazada y fue bastante complicado, no solo por la situación que tenía con el padre del bebé sino por varios problemas orgánicos lo que tristemente terminó en un aborto espontáneo (no provocado), no me olvido mas el día en que me llamó desconsolada contandome la noticia y yo no sabía que hacer para ayudarla, no se me ocurrió otra cosa que pedirle que viniera a vivir a casa  para dejar la ciudad y tomar “Buenos Aires”, además teniéndola a ella en casa no iba a llevar a Dido a la guardería y podía trabajar tranquila estando segura de que mi hija quedaba en buenas manos.

Mi bella amiga vino al rescate pero esos primeros días lo había pasado muy mal no solo por el dolor del alma, sino también porque tenía gran cantidad de leche que su cuerpo había creado para alimentar a un ser que ya no estaba con nosotros, por es mismo la comprendí cuando me pidió si podía ayudarme con la leche materna de Dido y yo encantada recibí su ayuda a pesar de los numerosos prejuicios que distintas personas crearon sobre el tema (cuando estuvo hospitalizada se hizo exámenes que le ayudaron a  comprobar que no tenía ninguna enfermedad grave). Pero a pesar de toda la ayuda que ella me ofreció durante ese período y la cual agradezco muchísimo, esa historia no es la que me interesa contar hoy pero está relacionada.  En el mismo edificio donde vivía yo, una vecina amiga tenía un bebito de 1 mes que no había podido amamantar porque sus glándulas mamarias habían sido extirpadas a causa del cancer de mama que había sufrido unos años antes, pocos días después de que mi amiga se mudara con nosotros le comenté a mi vecina Cecilia la ayuda que me daba Airena y sus deseos de donar su leche a un banco, de ahí Ceci tímidamente le pidió el favor a mi amiguita bella, desde ese entonces Aire se convirtió en nodriza de Lautaro, fueron cuatro meses que a ella le ayudaron a superar el dolor, ayudando a otra mami, y a finales de diciembre del año pasado cuando ella volvió a su ciudad lloramos su ausencia, pero estoy segura que Cecilia y Lautaro van a agradecer toda la vida el regalo de Airena. Si bien acá en Argentina se celebra el día de la madre en octubre no podía dejar pasar esta oportunidad para destacar a estas dos mujeres luchadoras que se unieron y fueron solidarias una con otra, que se ayudaron entre ellas para superar enfermedades y pérdidas, y a mi amiga que me ayudó toda la vida, desde que íbamos a jardín de 5, ella es mamá de un angelito que no pudo nacer.

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Oficialmente mamá adoptiva

Ayer jueves a las 10:30 de la mañana termine con los trámites de la adopción de Dido, y ya soy “mamá adoptiva legalmente”. Todo fue muy lindo, a pesar de que físicamente no me sentía bien. Dido se portó excelente y agradecí mucho a mis amigos que llevaron cámaras para el momento (ya que la mía está en reparación). La idea principal era terminar con los trámites el mismo día de la boda, pero me resultó imposible debido a que  el mismo día ibamos a tener la boda por civil, la fiesta, todo.

No pude evitar llorar de la felicidad y besar mucho a mi hija que a esta altura ya le estaba asustando verme en ese estado de felicidad, es MIA al fin, a pesar de saber que los hijos no son propiedad de los padres fue lo primero que pensé, pero se que si algo llegara a pasar yo tendré mas derecho a permanecer cerca de ella, a cuidarla y viajar sola con ella sin ningún problema, al fin siento mas libertad sobre mi maternidad y estoy tranquila, porque ahora el derecho de madre está definido por lo que dice en los papeles y no por mis sentimientos hacia Dido.

Me encanta la palabra “adoptiva”, yo no le temo, me parece muy hermosa casi sinónimo de amor muchas personas me dicen que con la clase de vínculo que formamos debería tachar la palabra adoptiva, pero es ahí cuando la rescato aún mas, estoy tan orgullosa que ella sea adoptiva, estoy orgullosa de sus orígenes y orgullosa de todos los logros, la mayoría de ellos cobraron mayor importancia gracias a la palabra adopción.

Escribí esta entrada para recordar la felicidad que sentí al terminar con la odisea de los trámites, para que lean la noticia mis familiares y amigos que nos leen desde lejos y que con tanto cariño también adoptaron a Dido como parte de la familia y me apoyaron en mi decisión. Mientras tanto comenzamos algo nuevo, al menos ahora puedo decirles a otras personas que soy su mamá adoptiva y no recibir comentarios como “si no firmaste los papeles todavía”, palabras que muchos decían sin pensar en la adopcion como un vínculo de amor, sino una especie de trámites y transacciones como si se tratara de un objeto.

Muchas gracias por acompañarnos

Dido y Mamá

Como poner límites sin violencia

A menudo muchos padres se sienten angustiados por la crianza de sus hijos, muchos reciben presion por parte de la sociedad por miedo de tener un hijo malcriado, otros no saben como manejar la situación y se dejan llevar por la frustración y el miedo, lo que deriva a violencia. Muchos padres, lamentablemente, fueron castigados de pequeños (nalgadas, cachetadas, gritos, golpes) por lo tanto reconocen a la violencia como una manera eficaz de criar a sus hijos, como si se tratara de algo normal e inofensivo, cuando no es así.

La violencia infantil es un tema muy serio, por mas leve que sea el golpe dado al niño no deja de ser un castigo físico. La violencia para resolver los problemas no sirve, enseñamos a los niños que las cosas se resuelven golpeando a un ser humano mas débil, y no hablando como personas civilizadas, razonando e intercambiando ideas. Muchos padres piensan que el castigo físico es necesario, que de otra manera no habría solución,  aquellos padres están muy equivocados, la violencia nunca es la respuesta.

El castigo físico daña el autoestima de los niños, los humilla, les hace sentir culpables por cometer un error y no les deja ninguna enseñanza. Los padres no deben seguir practicando los castigos físicos, NO es por el bien de nuestros hijos, no les ayuda a portarse bien, ellos pierden el respeto por sus padres, les temen, aumenta su rebeldía, aprenden a no confiar en ellos, motiva al niño a mentir por miedo al castigo, aprenden a no razonar, les hace sentir tristeza, les genera violencia, interfiere en su proceso de aprendizaje, hace niños inseguros. Los niños no deben ser seres sumisos y miedosos, tenemos que formar personas capaces de resolver sus problemas razonando, enseñandoles con palabras, con cariño y no dando por sentado que no van a aprender pensando que la unica solucion es la violencia, cuando no es así hay otras alternativas. Tanto los niños como los mayores tienen los mismos derechos, es la misma violencia la que puede aplicar un marido a su esposa que una madre a sus hijos, no hay diferencia, a menos que los padres piensen que los niños valen menos que una persona adulta, en ese caso estarían completamente errados. La violencia es ignorancia y una manera de descargar frustración propia, hay otras maneras de solucionar los problemas.

Primero que nada tenemos que ser conscientes que a pesar de que los padres estén estresados, cansados, enojados, pasando por una separación no es justificación para la violencia contra el menor. A la hora de poner límites tenemos que tener el control de la situación, eso significa estar calmados, de no ser así nos retiramos a una habitación y nos calmamos.

Cuando un bebé o niño decide hacer algo que no está permitido, es importante decir que no enérgicamente (sin gritar, proyectando la voz como los actores de teatro) para llamar su atención; si un niño está por tocar algo peligroso y estamos cerca, lo tocamos con energía como cuando asustamos a alguien para distraer su atención y nos da mas tiempo para retirarlos de la zona peligrosa. El NO, debe venir seguido de una explicación, también pueden surgir berrinches a partir de eso debido a la frustración de no poder hacer algo.

Si un niño hace berrinches, debemos calmarnos y elegir un lugar de la casa tranquilo y seguro, donde el niño no se pueda golpear, es importante que ese lugar sea siempre el mismo al menos que el niño tenga otro de preferencia. Con mucha calma llevamos al niño a ese lugar y permanecemos a su lado tranquilos, es importante no ignorar el berrinche y dejar que el niño se desahogue ya que está luchando contra esa frustración, al permanecer a su lado le estamos enseñando que puede contar con nosotros. Cuando el niño se canse de luchar contra esa frustración que le da no poder tener cierto objeto (tal vez peligroso) o hacer cierta cosa, va a entrar en un estado de calma. En ese momento le explicamos el por que no puede hacer tal cosa o tocar cierto objeto -no importa la edad del niño, el comprenderá por la energía que proyectás-, también es importánte mirarlos directamente a los ojos y agacharnos para ponernos a la altura del niño a la hora de hablarle. Después lo llevamos y le mostramos el objeto que no pudo tener o lo llevamos al lugar del conflicto, es importante que el niño ya haya superado la frustración, si la misma vuelve debemos llevarlo de nuevo a ese “lugar especial” para que se calme nuevamente y repetir el mismo ejercicio hasta que el niño aprenda a ignorar el objeto peligroso. Es importánte saber que no estamos provocando frustración, sino que estamos enseñando a enfrentarse a la misma y luchar muchas veces contra ella hasta lograr nuestro objetivo, el llorar, gritar o patalear es una manera de liberarse de la frustración. A medida que el niño crece y madura, aprende otras maneras de liberar su frustración, pero es importante no evitarle que descargue esa energía negativa.

Estar tranquilos durante el proceso es importánte, ya que es la energía que proyectamos a nuestros hijos. Si nos sentimos frustrados alimentaremos la frustración del pequeño, haciendo que los berrinches sean cada vez peor. Es importánte que todas las personas presentes estén calmadas al momento del conflicto, si hay alguna persona nerviosa lo mejor sería que esta se retire o alejarnos de esa persona que proyecta esa energía.

A medida que pasa el tiempo, el niño se calmará más rápido, ya que relacionará ese lugar tranquilo como un lugar donde calmarse, seguramente al crecer elegirán ese espacio para razonar. Cuando esté en un estado de frustración muchas veces no es recomendable abrazar al niño, en todo caso ofrecerle contacto corporal para que sepa que estamos para apoyarlo, de otra manera el niño relacionará los abrazos o cariño con berrinches (mas conocido como conductismo de Pavlov), por lo tanto esto puede desencadenar un berrinche cuando la mamá abraze al niño, ya que inconscientemente relacionará los abrazos con un sentimiento de frustración. Lo he comprobado, soy una de las madres que está a favor de abrazar, pero tristemente los resultados son otros, no se puede premiar un sentimiento negativo, lo mejor que podemos hacer por ellos es acompañarlos, y los abrazaremos solo si ellos lo solicitan.  Para que esta técnica funcione, es importánte que todos los miembros de la familia la utilicen adecuadamente, de nada sirve que la mamá la utilice cuando el padre aplica castigos físicos.

A medida que los niños crecen, les explicaremos el por que lo que hicieron está mal, y a modo de consecuencia le daremos una tarea, que será la de sentarse a pensar en ese lugar especial por que lo que hicieron está mal y como pueden arreglarlo (en el caso de haber ofendido a otra persona, de haber roto algo o de someterse a un peligro), cuando ellos nos cuenten sus ideas y las lleven a la práctica terminará su tarea. Es importante que les expliquemos las consecuencias de todo acto, los niños siempre desean hacer lo correcto, recuerden que somos sus guías y debemos enseñarles el mundo, ellos son nuestros aprendices y no nacen sabiendo.

Lo importante es no perder la calma y tener en cuenta que la búsqueda de límites es sana en los niños, forma parte de su personalidad, les ayuda a resolver problemas, a ser felices. Los límites brindan seguridad, por lo tanto es importánte que nosotros los padres se los enseñemos, sino al crecer buscarán sus límites en actividades peligrosas como el consumo de drogas o actividades autodestructivas.

También es importánte tener en cuenta que los niños que pasan por situaciones difíciles en el hogar o se sienten incómodos por alguna situación en particular, suelen presentar mas berrinches y/o malos comportamientos para expresar desacuerdo, es importante como padres estar alertas a estas situaciones, los límites deben estar presentes de igual manera, no sirve de nada tener lástima por el pequeño, sino que debemos buscar la manera de ayudarlo.

Lo principal es enseñarles a manejar sus propias emociones y poner un alto a la frustración y a los sentimientos negativos, hasta que ellos aprendan a controlarlos por sí mismos.

Debemos satisfacer las necesidades de nuestros hijos, diría que sus travesuras derivan de su enorme curiosidad, por eso debemos satisfacer esa curiosidad con explicaciones y aceptar las travesuras como una manera descubrir el mundo por ellos mismos. Una cosa inaceptable sería cuando las travesuras tienen el fin de hacer daño a otra persona.

Hay que tener en cuenta que el niño debe practicar ejercicio diario, debe salir de casa y despejarse, necesita descargar energía y de acuerdo a su nivel dependerá el tiempo y la actividad elegida, está comprobado que las actividades físicas ayudan a nuestra mente a estar sana y por lo tanto hay menos berrinches.

Cuando nuestro hijo se encuentre equilibrado (si todo va bien, será la mayor parte del día), debemos ofrecerle mucho cariño y tiempo de calidad, de esa manera estaríamos cubriendo sus necesidades afectivas, hablemos con ellos, les preguntemos como les fue en el colegio, como se sienten. De esa manera fomentamos la comunicación, ofreceremos apoyo en caso de que el niño tenga algún problema o algo le esté afectando.

Espero que esta técnica ayude a muchos padres a controlar los berrinches, a mantener la calma en estas situaciones ofreciendo una manera de solucionar las cosas sin tener que acceder a la violencia, y lo mas importánte: que el niño esté equilibrado. Me han mandado muchos mensajes para que publique este artículo, a muchas mamis conocidas les sirvió este método y por eso pensé en publicarlo. Por otro lado yo no soy psicóloga, solo soy una mamá y esta técnica surgió de sentido común,  gracias a las numerosas lecturas sobre libros de psicología y maternidad, y a las experiencias propias y ajenas. Por lo tanto yo sugiero esta técnica pero la misma no reemplaza a la opinión de un profesional (mas que todo en casos especiales). También aclaro que puede no servir en todos los casos, aunque ha dado excelentes resultados por el momento, yo pienso que será una buena solución para algunos padres.